lunes, 30 de noviembre de 2009

CASTROS DE TROÑA Y VIGO: DOS MODELOS DISTINTOS DE HABITAT CASTREÑO (XII)

ÚLTIMAS CAMPAÑAS (1987 y 1988 ). LOS SONDEOS ARQUEOLÓGICOS

En el año 1987 y 1988 se realizan la mayoría de los sondeos. Estos se realizan una vez finalizada la excavación en área y como complemento a la investigación del yacimiento. Su finalidad era determinar la extensión y estado de conservación del Castro de Vigo.

Estos sondeos se distribuyeron por toda la superficie del monte, en total se abrieron 51 de 2 X 2 metros de lado, alguno de ellos, debido a su interés hubo de ser ampliado. En 1987 se llevaron a cabo 18 sondeos y en 1988 el resto.

Los sondeos de 1987, se repartieron por una zona acotada de 270 metros de largo por 130 de ancho en la ladera sudeste del yacimiento. Se detectaron varias construcciones de muros rectos, una de ellas de planta rectangular, hogares, huecos de poste; pías excavadas en roca y un pavimento formado por fragmentos de vasijas cerámicas.

En la campaña de 1988, los sondeos se distribuyeron por el resto de la superficie del castro, con el fin de determinar si los restos arqueológicos se extendían por otras partes del monte, centrándonos sobre todo en la parte alta, más concretamente entre la primera y segunda muralla del castillo del Castro; ya que en estas zonas suelen establecerse los núcleos iniciales de los castros.

Como resultado de estos sondeos, fue la comprobación del total arrasamiento de la parte alta del monte, verificándose, además, que ésta se había realizado en varias fases, iniciándose con la construcción del castillo borbónico y finalizando en época contemporánea al realizarse obras de infraestructura en el mismo (antenas de radio, pistas de patinaje...)

Así pues, los doce primeros sondeos proporcionaron niveles de revuelto hasta la roca base, con materiales que van desde la época romana hasta la actualidad y con potencias estratigráficas que oscilan entre los 50 cm. y los 1'5 metros. En cuanto a los sondeos situados en las inmediaciones de las murallas del castillo, se pudo documentar la existencia de un taller de cantería; muy posiblemente relacionado con la construcción del mismo. Una vez comprobada la inexistencia de yacimiento en la parte alta, se continuó abriendo sondeos en la misma zona donde se habían realizado la campaña anterior. En dos de los sondeos se pudo detectar una estructura formada por un muro recto de 4'4 metros de longitud y 60 cm. de anchura; dicho muro está realizado con piedras de mediano tamaño tomadas con argamasa, y divide la cuadrícula en diagonal. Además, se localizó otro muro que carece de paramento interno, por lo que lo hemos clasificado como muro de contención o aterrazamiento.

Dentro de esta misma campaña los sondeos más fructíferos fueron los realizados en la ladera sureste, que además de sacar a la luz varias estructuras pétreas, proporcionaron una gran cantidad de materiales, entre los que destacan el hallazgo de un ánfora Haltern 70 entera en medio de un "concheiro", donde asimismo se recuperaron numerosos fragmentos de ánfora y restos de peces y pequeños mamíferos.

Comentario de las imágenes: La fotografía superior nos muestra un detalle de uno de los sondeos llevados a cabo, que nos muestra un largo muro diagonal al mismo, junto a otro, que podría corresponder a contención de tierras y que sirviera para nivelar la fuerte pendiente de la zona y permitir así, la construcción de estructuras castreñas en ella; y en la siguiente, tenemos los cimientos de una construcción que se ajuntan a los rebajes de la roca base y varios huecos en la roca, lo que nos demuestra, una vez más, la modificación del monte y los trabajos que tuvieron que realizar los castreños para poder llevar a cabo trabajos de construcción en las laderas bastante inclinadas de este yacimiento.